El editor independiente como autopromotor

Fco. Javier Jiménez en Santander

«Una empresa que edite al año entre cien y cuatrocientos libros (y bien sabemos que hay muchas de ese tipo), puede ser muy respetable, y puede contar con buenos libros, pero, por supuesto, nunca llegará a ser la expresión personal e individual de un editor.»
Kurt Wolff

En el pasado XXVI Encuentro de Editores organizado por la FGEE y celebrado en la Universidad Menéndez y Pelayo, en su sede del Palacio de la Magdalena de Santander, tuve ocasión de participar en la mesa redonda “El editor como autopromotor: Las nuevas herramientas: de la web a las redes sociales”.

En mi ponencia, titulada «El editor independiente: ¿solo ante el peligro? De la autopromoción a la creación de comunidades», que aparecerá publicada en su integridad en el próximo número de la revista Texturas, compartí con los asistentes las diez claves (inspiradas en la cultura 2.0) en las que se asienta la filosofía de la web de Fórcola Ediciones, y que extracto a continuación:

  1. Fuerte identidad: Hemos querido dotar a la web de Fórcola de una fuerte personalidad, que será fiel reflejo de la de su responsable. La marcada y singularizada identidad personal es una de las piezas estratégicas más potentes de la web de la empresa para un editor independiente, pequeño y cultural.
  2. Un objetivo claro: Convertirse en un «punto de referencia» para su comunidad. Para conocernos mejor, nuestros lectores deben reconocernos, no se lo pongamos difícil. A veces, un perfume demasiado intenso nos disuade de acercarnos a alguien. Y dado que el rostro, según Julián Marías, es lo primero que conocemos de una persona, hemos diseñado la web de Fórcola sin apenas maquillaje, como si fuese efectivamente eso, su cara, reflejo de su personalidad.
  3. Planteamiento estratégico: Toda la información técnica de nuestros libros deberá pasar al lugar que le corresponde: no estará por tanto en primera línea, sino que ésta vendrá ocupada por otro tipo de información, cualitativamente más jugosa e interesante para el lector. Esto afecta, por tanto, a la organización interna de la página de Fórcola, cuyo despliegue y disposición, como pueden comprobar, reproduce la estructura de un blog.
  4. Narrativa: Con la web de Fórcola hemos adquirido el compromiso de dotarla de un marcado carácter narrativo, precisamente porque hemos querido que sea un lugar de encuentro que invite a permanecer en ella. En definitiva, la página web de Fórcola es un verdadero «home» donde pretendemos que nuestros lectores se sientan como en casa, un lugar donde se les cuenta algo que despierta su interés. Para ello, hemos dotado a la web de un blog en el que, como editor, escribo un post, una vez a la semana, dedicado a alguno de los temas relacionados con mi labor editorial. Contándome a mis lectores cuento de paso la editorial.
  5. Dialógica: el yo narrativo cobra su sentido último en el encuentro con el tú. Sobre esta filosofía hemos considerado imprescindible que cualquier post del blog, o cualquier nueva entrada sobre una novedad de Fórcola, disponga de la posibilidad de hacer comentarios por parte de los lectores, comentarios a los que no se aplica ningún tipo de filtro ni se moderan previamente.
  6. Coherencia: Más allá de facilitar los datos técnicos esenciales de cada uno de los títulos del catálogo, la web de Fórcola pretende acercar y compartir los libros a sus posibles lectores, por lo que posiciona en primer lugar una información lúdica y atractiva de cada libro, con el objetivo de captar la atención y el interés de aquellos. Una forma de certificar que estamos consiguiendo nuestro objetivo es comprobar, con las herramientas estadísticas oportunas, el número de visitantes y, quizá más importante, el tiempo de permanencia medio de cada uno. Toda relación necesita su tiempo.
  7. Constancia: Las diversas actualizaciones, con distintos frentes abiertos, desde comunicación de eventos, ampliación de la información de cada libro, con reseñas de prensa, fotos, noticias, o las propias entradas del blog, hacen de Fórcola un portal dinámico. La actualización constante de la web, finalmente, es premiada por los buscadores de Google.
  8. Integrada: Nuestra presencia en las redes sociales, con un perfil personal/profesional en Facebook, como Francisco Javier Jiménez, por un lado, y con un perfil empresarial/personal en Twitter, como editor de Fórcola, establece sinergias y apoyos cruzados que tienen como tema central el libro y el fomento de la lectura, y como objetivo último, lograr la máxima visibilidad del proyecto editorial de Fórcola Ediciones.
  9. De la fidelidad a la complicidad: Fórcola ha logrado en poco tiempo que sus colaboradores y amigos se sientan desde el principio cómplices del proyecto. En esto me guía el convencimiento de que, aunque la editorial Fórcola intentará ser siempre fiel reflejo de mi personalidad (en ese sentido, compleja, poliédrica, multidimensional, acrisolada y muchas veces contradictoria), nunca podré lograr hacer bien mi trabajo si pretendo llevarlo a cabo en solitario. Definitivamente, el editor wiki no está solo ante el peligro.
  10. Auténtica: La mejor arma de la que dotarse en esa lucha diaria es la autenticidad, y el mejor escudo contra los vaivenes del mercado es la credibilidad. Editar y vender libros no está reñido con aportar un contenido valioso y ejercer una profesión con un marcado compromiso intelectual y cívico. La única manera de desterrar la imagen de fenicios que por desgracia tenemos socialmente los editores es ejerciendo con dignidad y autenticidad nuestro trabajo.

6 comentarios en “El editor independiente como autopromotor”

  1. Gracias, querido Claudio, por tu comentario. Efectivamente, uno de los retos de todo editor, en esta era Google, es la de saber comunicar su propia identidad, que se juega en cada paso que da. Finalmente, “dime qué libros editas y te diré que editor eres; pero dímelo”: ahí comienza la autopromoción, en el paso del yo al tú, en el encuentro personal. De nuevo, gracias.

  2. Querido Juan: en esta profesión, que tiene mucho de vocación, que se va dilucidando, y de oficio, que se va perfeccionando, cada paso es un ensayo, cada nuevo libro es un atisbo del proyecto en escorzo. La diferencia de un editor independiente de otro que no lo es, en definitiva, es que el primero se juega su propia identidad personal y razón de ser en el intento.

  3. alumna del Máster

    Me parece vergonzoso que un profesor critique en público los “espeluznantes” proyectos de sus alumnos. Menuda falta de ética y de discreción profesional.

    1. Querida alumna (anónima): bienvenida a ésta que es tu casa, casa abierta, donde todos tienen cabida. Esto es la quintaesencia de una comunidad virtual, y desde luego, es la consigna de mi casa, Fórcola. Serás bien venida, a pesar de todo. Te puntualizaría una cosa en tu comentario: mi comentario -sin particularizar en nadie- no versaba sobre los proyectos, sino sobre el diseño de las cubiertas de algunos de ellos. De todas formas, pública, en tanto red social, es Facebook; Twitter, que no es una red social, no es pública, es una conversación, restringida, en mi caso, entre amigos. Soy responsable de mis opiniones, que comparto con mis amigos. Y como tales opiniones, son opinables, es la garantía contra la dictadura de lo políticamente correcto. No obstante, como tuve oportunidad de apuntar hace unos días en el propio Twitter, aprendo siempre de mis errores, pero sobre todo aprendo mucho más de las personas que no piensan como yo. La riqueza ética de la 2.0 está precisamente en que es pedagógica, nos enseña a convivir con las opiniones encontradas y con los comentarios que no nos agradan. Te agradezco, a pesar de todo, que llames a mi puerta, aunque sea para mostrar tu indignación. Mis disculpas, si en algo te ofendí, pero por encima de todo, mi agradecimiento por tu gesto. Lástima que sea anónimo.

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